La Alameda

 

Las olas de la bahía
gatean por la muralla
celosas de la Alameda

Pequeño jardín marino,
geométrico laberinto
de sosegados rincones,
aposento de la brisa
en las tardes de verano.

Las farolas, negras vigías,
montan sobre las balaustradas,
blancos caballos de piedra.

Con la marea las olas
trepan por los altos muros
que circundan el rincón
más bello de la bahía.

Enamoradas del ficus
se encaraman las olas
inundando de frescor
las diminutas plazoletas

embriagadas de quietud
vuelan gozosas al océano
coloreando de azul marino
los azulejos de los bancos.

Las olas de la bahía
gatean por la muralla
celosas de la Alameda.

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