Mallorca

 

El sol de Mallorca
anclado en la bahía.

Las olas esconden bajo las piedras
erizos, cangrejos y burgaillos,
enhebrando los olivos, sus raíces
con trigo y flores amarillas.

El pequeño tren de madera
cruza las huertas de Soller
entre limones de alas verdes
y el azahar de los naranjos.

En los acantilados, Banaylbufar,
refugio de naves púnicas
y de los dioses que navegan
por los mares de Grecia,
Fenicia, Andalucía y la Dragonera.

Rosas en algún punto de la costa,
y no lejos Ampurias, Esculapio y el templo de Febo,
Abdera, Malaka, las columnas
y las naves de Tiro ancladas en la bahía,
en los arenales de la Carraca y Cortadura.

Gadir, blanco castillo
posado sobre el océano,
luminoso refugio
de delfines y gaviotas.