Amistad, fraternidad

 

Amigo, hermano, seca tu frente,
el trabajo es duro,
la tierra no da si no te entregas.
Bebe, refresca tus labios,
tumbado en el suelo sentirás
cómo penetra en tu cuerpo el descanso.

Amistad, fraternidad, viejas hierbas nunca marchitas.
El frescor de la brisa, de las flores recién cortadas,
de algas amontonadas por la marea baja
exhalan las grietas de mis pensamientos.
Amistad, fraternidad, palabras escurridizas, sueños,
lejana cumbre siempre por alcanzar,
amistad, fraternidad, blancas columnas de una hermosa casa,
fuerte abrazo que une a los seres humanos,
raza de un futuro que presiento.

Walt, tú y yo caminamos por el mismo sendero,
quizás seamos partes de un mismo impulso
materializado en diferentes tiempos,
una idea eterna cobijada en un mismo sueño,
a un lado, la razón, los ideales, esfera imprecisa;
al otro, los ojos, las miradas, nosotros mismos.

¿Para cuando las deseadas nupcias
entre realidad y deseo?

¿Quién anidará en el vértice de esta difícil conjunción
animal y ser humano?

Ni el hombre, animal consciente,
ni el silencio son la respuesta.

, que tienes los ojos fijos en estos versos,
no detengas tu mano,
futuro y esperanza, realidad e ilusiones
no son palabras diferentes.

Yo me ofrezco a los amigos,
ellos tienen lo que necesito,
la amistad permanece en una palabra,
en unos labios que sonríen,
en el suspiro que brota
de la mutua confianza.

No os alejéis amigos, compañeros,
es tanto lo que yo os debo
que lo mejor de mis pensamientos
los he cosechado para vosotros.