Mis pensamientos son para ti

 

Confieso que todos mis pensamientos son para ti,
también el calor de mis manos,
necesito que abrigues mis esperanzas.

Las dudas, los deseos, los sueños más oscuros
señalan posibles caminos.

Yo sé que sin tu apoyo soy como un árbol sin hojas,
que los pensamientos sin tu acción son tierra baldía
y que, así como el granizo hambriento
amenaza los frutales y los trigos en flor
-devorando con sus helados dientes
sólo los brotes más tiernos,
dejando a su paso, como trofeo,
la soledad de los tallos cimbreantes
ante la mirada desarmada del campesino-
tu indiferencia o la mía retrasan la alegría.

Nuevos brotes surgen
deseosos de continuar el trabajo
que nuestras dudas atrasan.

Quizás pienses que es demasiado tarde
o sientas los brazos atenazados por un sentimiento de impotencia
o simplemente esperas oír una voz amiga
que susurre a tus oídos: ¡Ven, ayúdame!

No esperes demasiado porque la fertilidad no se detendrá,
volverá una y otra vez con sus fuerzas recuperadas,
esparciendo de nuevo la vida, pájaros, árboles e insectos.

¡Oh! Tus brazos tensos sostienen sin esfuerzo tu cuerpo
que emerge en contraluz luminoso con el mediodía,
tus manos arrancan la hierba
regando el sudor cada hueco de tu piel,
tu vigor vibra fertilizando mis pensamientos,
la razón colectiva que avanza victoriosa
sostenida por miríadas de atlantes,
tus deseos aunados a los insectos,
tu espalda al viento,
tu rostro al universo,
tus ojos a las noches tersas del verano.

¡Qué callada paz despide el esfuerzo!
El hombre está haciendo fértil la palabra.
¡Que una primavera infinita
prolongue un camino sin metas!
Sentimientos nuevos nacerán de tu cuerpo.

La fertilidad de los tálamos,
el runruneo fértil de plantas e insectos
recorriendo valles y montañas
apareándose entre ramas y piedras
sembrarán la tierra de coitos perfectos.

En la arena de cualquier playa,
bajo el peso sensible del calor de los cielos,
hombres, mujeres, peces, gatos y murciélagos
ahondarán sus profundidades, brotando fuentes claras
junto al mar, las olas y las gaviotas.

El amor carnal, la unión de sexos,
una mujer y un hombre unidos
gotas de la primavera infinita
que recorre el universo.